Rafael Sanzio - Virgen con el Niño, san José, santa Isabel y san Juanito (Sagrada Familia Canigani)
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- Rafael Sanzio obras de arte
1507-1508
Tabla, 131 x 107 cm Munich, Alte Pinakothek Firmado: RAPHAEL URBINAS en el escote del vestido de la Virgen
De los herederos de Domenico Canigani, quien encargó la obra a Rafael, la pintura entró en 1588 en las colecciones mediceas; en 1691, la hija del gran duque Cosme III de Médicis, Ana María Luisa, se casó con el elector palatino Giovanni Guglielmo y se llevó consigo el cuadro, destinado primero a la Galería de Düsseldorf y trasladado finalmente a Múnich a principios del siglo XIX.
En un amplio y luminoso paisaje con escorzos de ciudadelas al fondo, se sitúan en primer plano la Virgen y santa Isabel, las cuales, sentadas en el suelo, tienen sobre las rodillas al Niño Jesús y a san Juanito, que juegan con una filacteria; detrás de ellas, volviéndose hacia Isabel, está san José, apoyado en un bastón. Por encima de la Sagrada Familia se aprecia un coro de ángeles, redescubierto en época reciente bajo algunos repintes añadidos durante el periodo en que el cuadro perteneció a la Galería de Düsseldorf.
La pintura, firmada en el escote del vestido de la Virgen, fue vista por Giorgio Vasari en casa de los herederos de Domenico Canigani, rico comerciante de la ciudad toscana, para quien fue ejecutada quizá con ocasión de su matrimonio con Lucrezia Frescobaldi, celebrado en 1507, y muy posiblemente hacia el final de la estancia florentina de Rafael, entre 1507 y 1508. El esquema, particularmente elaborado, cierra el período de investigaciones con grupos de Vírgenes con el Niño y santos emprendido por Rafael durante sus años florentinos, entre 1504 y 1508, y pone de manifiesto cómo el artista de Urbino había asimilado ya plenamente las lecciones de Leonardo y de Miguel Ángel: del primero procede el recuerdo del esquema piramidal adoptado para la composición del grupo, mientras que del Buonarroti queda sobre todo la figura de san José.
Estos años florentinos, entre 1504 y 1508, resultan decisivos en la formación de Rafael, marcados por el estudio intensísimo del célebre cartón perdido de la Batalla de Anghiari de Leonardo y de sus composiciones piramidales de Vírgenes con el Niño. Esta Sagrada Familia Canigani se sitúa junto a otras obras del mismo periodo, como la Bella Jardinera o la Virgen del Jilguero, entre las composiciones multifigurativas más complejas que Rafael realizó antes de partir definitivamente hacia Roma. Su posterior recorrido por colecciones alemanas, primero Düsseldorf y después Múnich, ilustra bien el modo habitual en que tantas obras maestras del Renacimiento italiano acabaron entrando en las grandes colecciones dinásticas del norte de Europa a través de enlaces matrimoniales entre casas reales y principescas.
Estos años florentinos, comprendidos entre 1504 y 1508, resultan decisivos para entender la formación madura de Rafael, marcados por el estudio intensísimo del célebre cartón hoy perdido de la Batalla de Anghiari, de Leonardo da Vinci, y de sus composiciones piramidales de Vírgenes con el Niño, que el joven artista de Urbino estudió y reinterpretó una y otra vez durante su estancia en la ciudad del Arno. Esta Sagrada Familia Canigani se sitúa junto a otras obras del mismo periodo, como la llamada Bella Jardinera o la Virgen del Jilguero, entre las composiciones multifigurativas más ambiciosas y complejas que Rafael realizó antes de partir definitivamente hacia Roma en 1508. Su posterior recorrido por colecciones alemanas, primero Düsseldorf y después Múnich, ilustra además el modo habitual en que tantas obras maestras del Renacimiento italiano acabaron entrando en las grandes colecciones dinásticas del norte de Europa a través de enlaces matrimoniales entre casas reales y principescas. El estudio comparado de esta obra con otras Sagradas Familias contemporáneas de Rafael permite trazar con notable precisión la evolución interna de su lenguaje compositivo durante estos años florentinos, un proceso de maduración artística que resultaría decisivo para todo lo que el pintor abordaría después ya en Roma.