1889
Óleo sobre lienzo, 92 x 73 cm Otterlo, Króller-Müller Museum

Vincent van Gogh - La mecedora

El cuadro representa a Auguste Roulin, esposa del cartero amigo de Van Gogh en Arles. La idea para la obra se la había dado una novela de Fierre Loti sobre los pescadores de Islandia; el artista había pensado en una imagen que pudiera colgarse en la cabina de un barco, evocando a los marineros la cuna y la nana. Por ese motivo había titulado la obra La mecedora, y el hallazgo lo había entusiasmado tanto que lo llevó a hacer cinco versiones, una de las cuales se la pidió Gauguin.

Vincent quería crear, con esta obra, un arte de consolación; tenía que ser el centro de un tríptico, flanqueado por dos cuadros de Girasoles: resultaría una especie de retablo moderno y el cuadro adquiría así el papel que antaño asumía la religión. En el plano estilístico, la ejecución de la obra, de marzo de 1889, revela la influencia de Gauguin. Según los dictámenes del cloisonnisme, Vincent ha encajado cada forma dentro de un grueso contorno negro, a excepción de las manos de la mujer. Este último detalle, si se compara con el resto del lienzo, permite captar perfectamente el efecto que determina el contorneado: la imagen resultante hace pensar en un collage y, como se ve con gran claridad en la cabeza, las formas concretas parecen siluetas recortadas, carentes de espesor. El fondo de tapicería floral, con su aire de arabesco, refuerza el potencial decorativo de la superficie, que en este aspecto recuerda también mucho la gráfica japonesa. Van Gogh, sin embargo, no sigue al pie de la letra las prescripciones estilísticas del colega de más edad: sólo algunas superfices están contorneadas de modo bastante plano la blusa verde, la silla marrón y el pavimento rojo mientras que en el resto de la obra el artista no abandona la pincelada expresiva, variándola con trazos breves de rosa y amarillo en el rostro o espesos y ricos de color en la falda verde.