1512
Fresco, unos 660 cm aproximadamente Ciudad del Vaticano, Estancia de Heliodoro

Rafael Sanzio - La misa de Bólsena

En el episodio de la Misa de Bólsena cuya ejecución se fecha en 1512 en dos tablillas fingidas se celebra otro acontecimiento ligado a las vicisitudes del pontíficie y de los Estados eclesiásticos. Utilizando también de modo magistral el espacio irregular, en el que la presencia de un tubo de salida de humos había obligado a abrir una ventana, que no estaba centrada en la pared, Rafael insertó, en una arquitectura de formas clásicas y poderosas, el milagro del que fue protagonista un sacerdote bohemio que, incrédulo por lo que respecta a la presencia del Cuerpo de Cristo en la hostia, vio brotar de ella la sangre del Señor. Si detrás del oficiante se colocan los espectadores del milagro, delante de él, y de una manera no menos prominente, Rafael representó a Julio II con algunos cardenales y los guardias suizos. Además de confirmar su devoción al Corpus Domini, el papa pretendía con su presencia dar las gracias por los acontecimientos que en los primeros meses de 1512 cambiaron las tornas a favor de la Iglesia y sus aliados y contra los franceses. En este fresco, al igual que en los demás, es de notar la capacidad de Rafael para saber responder con soluciones iconográficas adecuadas a las exigencias del anciano pontífice.