Pablo Picasso - Familia de acróbatas con mono

1905
Técnicas mixtas sobre cartulina (aguada y acuarela, pastel y tinta china), 104 x 75 cm Góteborg, Konstmuseum

Picasso - Familia de acrobatas con mono

1905 fue el año en el que Picasso empezó a introducir en sus lienzos las variedades cromáticas del rosa. Desde el invierno del año anterior, el pintor vivía ya en París de una manera más o menos per-manente, en el Bateau Lavoir, edificio situado en la colina de Montmartre. A la denominada Época Azul siguió la Época Rosa, a la cual se asociaron algunos nuevos asuntos. En lugar del universo de los desamparados se prefiere ahora a los hombres del circo, que Picas-so conoció probablemente frecuentando el Circo Medrano, ya cé-lebre entonces. Sin embargo, estos arlequines, payasos y acróbatas están impregnados de un sentimiento de melancolía que los acerca a los personajes del periodo anterior. Muchas de estas obras están ejecutadas en una técnica mixta de aguada, acuarela y tinta. La elección de estos nuevos medios fue inducida por las dificultades económicas, que en aquellos momentos impedían a Picasso adquirir telas y colores al óleo. No era, con todo, ésta la única razón: deseaba volver a un estilo más clásico, y para lograrlo se valió de las técnicas que había aprendido en su época de la Academia. En la Familia de Arlequín y en la Familia de acróbatas con mono, este nuevo lenguaje clasicizante se obtiene por medio del orden geométrico de la composición, la correcta utilización de los llenos y los vacíos, el dibujo elegante y armonioso y una atmósfera más se-rena, si bien en los rostros de los acróbatas se percibe una cierta me-lancolía. Y es precisamente en el modo de tratar los rostros y la composición de las figuras donde esta obra recuerda algunas obras maestras renacentistas, como ciertas Sagradas Familias de Rafael.

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